Si alguien se lee esto entero le regalo algo:
Miguel tenía claro que debía preparar una gira para el verano que ya se vislumbraba a lo lejos, época tradicionalmente escogida por artistas para hacer alimenticias giras o puntuales actuaciones en las numerosas fiestas locales que salpicaban el calendario canicular. La cuestión que debía dilucidar en primer lugar era qué camino seguir. Podría retomar la gira anterior, con el mismo montaje, en el punto en que la había dejado. O bien, preparar algo diferente, y de paso, hacerlo de manera que llamara más la atención. La decisión de hacer un par de conciertos preparatorios para grabarlos y editarlos como disco en directo se presentó como la oportunidad perfecta para ponerse a prueba a sí mismo y a sus músicos. Aun así, existía un riesgo que para Miguel se convirtió en reto. Si la gira iba a ser en verano, el disco debería llegar a tiempo al mercado, lo cual representaba un salto al vacío, debido al poco tiempo de que se disponía para ensayar, preproducir, y organizar los shows preparatorios. En un tiempo record, Miguel, con la ayuda de Tato Gómez y Carlos Narea, es capaz de reunir a una banda de lujo que se encierra durante dos semanas a ensayar sin descanso en los estudios Fonogram. En una sala grande, abarrotada de cables, instrumentos y atriles, Miguel y su nueva banda pondría a punto la maquinaria para la que iba a ser la gran cita rockera de la primavera madrileña, y más allá, el disco de cabecera de la juventud rockera de la época.
Los alrededores de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid se vieron tomados aquellas dos frías noches de Marzo de 1982 por una marea humana que, todavía, no era consciente de lo que iba a ser testigo. Dentro del pabellón del equipo de baloncesto de la entidad blanca, miles de jóvenes se iban agolpando en las primeras filas, frente a un escenario especialmente preparado para lo que se venía encima. Olor a hashish, a litrona y a cuero. Los furgones policiales apostados por las fuerzas de seguridad para controlar a la concurrencia, eran parte también del atrezo necesario para comprender la importancia del evento.
Juegos de luces con efectos tridimensionales, a la vanguardia de los mejores montajes escénicos que se podían disfrutar en las grandes giras de artistas que por aquel entonces raramente se dejaban caer por nuestro país. Un set de sonido de primera categoría, un equipo especial de grabación para inmortalizar la velada. Y una treintena de canciones, escogidas para la ocasión, muestrario exquisito de la trayectoria de un artista que, resistiendo al paso del tiempo, se reinventaba, una vez más, a sí mismo. La idea inicial era realizar la grabación de las dos veladas para posteriormente licuar las mejores tomas sin dejar que el resultado final pierda la coherencia de un único show.
Rock and Rios es un disco de himnos imperecederos, cantos al futuro y al pasado. Nihilismo ochentero, cosmología urbana, o como el mismo Miguel lo presentó: “un paseo entre la utopía y la realidad”. Un paréntesis gozoso en la vida de artista y público. Cantos al neón que iluminaba las ciudades persiguiendo un modernismo que para un país que había pasado por un hiato en su progreso, era como una manera rápida de ponerse al día. La ironía imperaba también en ese hilo conductor. Eran cantos a un mundo mejor, pero contrarrestando ese positivismo previo, también tenía cabida cierta amargura por lo incierto del destino. En Rock And Rios, Miguel canta a la esperanza y a la libertad del individuo, que parte de un estado gozoso de éxtasis rockero para ir mondando capas de su existencia e ir descubriendo sus propios fantasmas. Así, elevando a la gente con un saludo tan directo en el que se da la bienvenida a los hijos del rock and roll que abarrotaban el recinto, Miguel les va dando conciencia de a lo que han que atenerse. El sueño espacial que arranca a la gente su homónimo terrenal para hacerle parte de una colectividad en pos de un bien común junto con las dudas que el progreso planteaba, o el derrotismo de una generación al límite de sus posibilidades, son los primeros golpes temáticos de un concierto en el que forma y contenido conviven para encarnar definitivamente un todo que, aun lejos del conceptualismo, cobra sentido cuando se revisita con detenimiento. Mensajes para una época y una generación entre perdida e ilusionada.
Disco iniciático como pocos, “Rock and Rios” supuso un golpe de efecto sin precedentes en la industria musical de aquellos años. La música popular, en sentido amplio, había pasado por periodos donde la comercialidad rara vez se daba la mano con la calidad. Tal vez por eso este disco significó tanto para mucha gente. Los rockeros de toda la vida aceptaron la jugada maestra de Miguel, no carente de efectismo al contar con una banda que endurecía tanto su sonido. Pero, más allá de eso, “Rock and Rios” supuso la democratización del rock, su bautismo como género para todos. Era un disco destinado a un público heterogéneo. Contenía música para todos. Canciones que partían de los clásicos ritmos del rock, abriéndose a la música más dura y haciendo sitio también a temas melódicos que ya habían sido bandera de la carrera del artista granadino años antes. Y ese es su valor. Los más rockeros podían detenerse en las florituras de John Parsons o en los metálicos riffs de Salvador Domínguez, y el público más convencional podía disfrutar de fenomenales recreaciones en directo de clásicos de la música popular que ya formaban parte del repertorio de Miguel desde hacía años. Aun así, la sobreexposición que sufrió “Bienvenidos” por parte de los medios musicales, casi oscurece el verdadero valor del disco que abría. Pero fue un gancho para mucha gente que apenas había tenido esporádicos acercamientos al mundo del rock, y que, con el tiempo, fue descubriendo un disco sólido, en el que apenas falta nada. Otro de los grande méritos de “Rock And Rios” fue que supuso una puesta al día de temas cuyos arreglos iniciales venían lastrados por ser consecuencia de las pautas marcadas en el momento en que fueron concebidos.
En el directo, y a pesar de mantener inalterable el esqueleto de los temas en la mayoría de las ocasiones, aparecen nuevas ideas, más en consonancia a lo que era ya un sonido mucho más modernizado. No hay que olvidar que estamos ya muy adentrados en los años ochenta. Los temas más melódicos o pop obtienen un nuevo tratamiento. Los que en su origen eran más rockeros, aparecen endurecidos. Son años en los que triunfa la N.W.O.B.H.M (siglas en inglés de la nueva ola de heavy metal británico, de la que fueron exponentes formaciones como Iron Maiden, Judas Priest o Saxon), y esa tendencia marca el gusto de las nuevas generaciones de rockeros. En lo estético, tenemos a un Miguel luciendo más cuero, y apoyándose en músicos como Salvador Domínguez. En lo meramente sonoro, temas como Un caballo llamado muerte, Ciudad de neón” y sobre todo Banzai y Reina de la noche (inédita hasta el momento), permanecen como perfectos ejemplos de esa querencia por sonidos duros.
Lo cierto es que con el paso de los años, Miguel Rios andaría por caminos más alejados de ese sonido urbano de comienzos de los ochenta. Pero, si hablamos en términos de popularidad, de éxito comercial y crítico, tal vez sea la faceta más visible y reconocida del artista. “Rock And Rios” supone una clara apuesta por el rock de estadio, y el mejor exponente nacional de lo que un doble disco en directo significa para un artista: un excelente muestrario de su obra, grabado con lujo y coherencia, y en un momento clave.
A todo esto ayuda de manera inevitable una banda de lujo formada por expertos músicos. Esta transformación que parte de la producción convencional propia de los años setenta para dar forma a un producto mucho más contemporáneo, se hace mucho más llevable rodeándose de virtuosos que además vienen de ámbitos diferentes. El hecho de contar con gente como Thijs Van Leer, procedente del mundo del prog-rock europeo, y la inclusión de un experimentado John Parsons en la misma banda, junto a sus músicos habituales, dos baterías y la colaboración de un guitarrista claramente tendente al hard rock como era Salvador Domínguez, es un claro ejemplo de que la idea de Miguel es formar una banda total, una suerte de super-formación que fuera capaz de ofrecer un lujoso muestrario de registros. Y eso es lo que es “Rock And Rios”; un disco capaz de mantener la atención del oyente maduro, y a la vez captar la de los jóvenes españoles hechos a los sonidos urbanos y fuertes con los que bandas como Leño, Asfalto o los cada vez más reconocidos Barón Rojo (que ese mismo año editaban otra de las obras cumbres del rock español, “Volumen Brutal”), dominaban la escena rock estatal del momento. “Recuerdo esa época como un extra de mucha energía, energía que negociábamos con un volumen brutal y con una forma de entender el rock que era muy directa, con una música que tenía mucho que ver con los barrios, con la periferia de las ciudades” (Entrevista con Gente Digital, 2008).
El punto de partida del disco es claro. Publicar el primer gran doble en directo del rock español, hacer repaso y puesta al día de lo mejor del cancionero, y conectar con el nuevo oyente. El resultado, desde cualquier punto de vista desde el cual se quiera estudiar, es sobresaliente. Tanto en ventas, como en aceptación crítica, como en trascendencia temporal. Un trabajo en el que todo encaja a la perfección, donde cada cosa está en su sitio. Una obra, reconocida como clásico desde el momento de su edición, cuya importancia y trascendencia se extiende de una manera tan extremadamente incisiva con el paso de los años, que lejos de perder consistencia no hace sino confirmar un hecho que aun sigue pareciendo difícil de probar: que en España el rock de calidad puede llegar a todo el mundo. Algo que fue posible en aquel verano de 1982, toda una gesta que nadie, después, ha podido igualar.
EDICIONES DE ROCK AND RIOS.
Desde su edición original en vinilo, hasta su más reciente edición ampliada en doble compacto, “Rock And Rios” ha sufrido diferentes cambios. Si bien el orden real de lo que sonó aquellas noches en Madrid se acerca más a lo aparecido en la última edición, la edición original sufrió algunas alteraciones para dotarla de la continuidad que exigía el formato de cuatro caras. Así, se desplazó Nueva Ola hacia el final, situándola como primer tema de la cuarta cara. La edición en VHS incluyó también, por primera vez, Ciudad de Neón.
En cuanto a la polémica primera edición en compact-disc, de 1991, la discográfica se limitó a volcar el vinilo al nuevo formato, pero lo hizo de manera chapucera, cortando sin escrúpulos el medley final. No es hasta la edición doble, de 2005, que no se hace un trabajo digno del mejor disco en directo de la historia del rock españo. Se incluyen por fin, las tomas que faltaban en todas las ediciones anteriores y se mantiene el orden original. Gracias a eso, se puede disfrutar por fin de un sonido mucho más cuidado, que partiendo de las cintas originales es remezclado y remasterizado. Esta edición recupera A tumba abierta, Ciudad de neón, Al sur de Granada y Extraños en el escaparate.
Bienvenidos fue compuesta por Miguel con la ayuda de Tato Gómez, con la idea de utilizarlo de gran inicio de fiesta. No existe versión previa de este tema, que fue compuesto expresamente para “Rock and Rios”. Un impagable “concert opener” como dirían los ingleses, la clase de canción que sirve no ya para calentar motores, sino para directamente meterse al público en el bolsillo desde el primer momento. Con un comienzo demoledor, en el que la sección rítmica formada por las baterías de Mario Argandoña y Sergio Castillo y el bajo de Tato Gómez va entrando in crescendo, procedente de la nada, hasta dar paso a la banda, con teclados y guitarras dando forma a un riff de rock and roll en su esencia, pero con un nuevo tratamiento que lo hace único., formado por pequeñas notas en escala. Una mezcla entre lo viejo (las notas clásicas del rock), y lo nuevo que representan unos teclados siderales y unas guitarras afiladas. El saludo contenido en Bienvenidos es un canto al esparcimiento. La banda (“los aliados de la noche”), recibe a su público y se pone a su entera disposición, invitándolo a unirse a la fiesta.
Ayúdanos a conectar, sólo por ti el rock existirá (…)
Necesitamos muchas manos pero un solo corazón
Esta frase, aunque ha perdido fuerza con el paso de los años, no es sino el resumen de la filosofía que la celebración del rock en directo comporta. La comunión público-artista, como consecuencia final y gloriosa. Con un gran solo de guitarra de John Parsons, Bienvenidos contiene parte de la experiencia vital del artista. La larga marcha a la que canta Miguel, tras veinte años de carrera, llega por fin a su punto álgido. Gracias a esta canción, Miguel atrae no solo a su público habitual, sino también a aquel que hasta entonces se le había escapado.
Comenzado el concierto, la banda sigue con Sueño espacial / Año 2.000. La canción que cerraba “Rocanrol bumerang” y la que abría “Extraños en el escaparate”, aparecen juntas de la mano en esta recreación en directo. Dos temas bastante cósmicos, que casaban perfectamente. El primero, una letra de Miguel heredera de las teorías hippies sobre la Era de Acuario, con la introducción tomada de “The Planets” de Gustav Holst representa un deseo, la búsqueda vital de un mundo mejor. Sin embargo, Año 2.000 tiene un tono bastante más negativo. En conjunto, ambos temas funcionan perfectamente como uno solo. Lógicamente lo ideal hubiera sido incluirlas cada una en su versión original, pero seguramente el deseo de incluir cuanto más mejor, hiciera que Rios se decidiera por dar un poquito de cada una.
Generación límite es la tercera pista en el vinilo original; primer tema inédito de “Rock And Rios”, es un tema que ya había sido creado por Miguel junto a Javier Vargas y Xaime Noguerol en la época de “Extraños en el escaparate”. Una canción que pasaba a engrosar la línea dura del repertorio del artista, con unas buenas guitarras cuyo tratamiento recuerda mucho a los riffs cruzados de Thin Lizzy. La letra, de nuevo, es bastante apocalíptica, obra seguramente de la por entonces alucinante imaginación de Xaime Noguerol. Le sigue en su orden real Nueva Ola, aunque en la edición original en vinilo aparece como primer tema de la última cara del disco, justo antes del medley final. El modernista lienzo en el que de manera vertiginosa se nos presenta al inquietante neón de color rosa es pura potencia en esta versión.
Un caballo llamado muerte es tal vez, y junto a Banzai, la canción que más gana en esta versión en directo respecto a la original. La fuerza de la música en vivo tiene estos efectos sobre temas concretos. Muchos son los casos de canciones que adquirieron en su día más notoriedad por sus versiones en directo. Recordemos especialmente el caso de Smoke on the water de Deep Purple, que guarda similitudes estilísticas claras con el tema compuesto por Miguel Rios y Javier Vargas para “Los viejos rockeros nunca mueren”. En su lectura en vivo, el tema coge mucha más fuerza, con unos coros iniciales del público, arengados por el cantante, que sirven de metrónomo improvisado para el riff de guitarra, tras el que entran las baterías, el bajo y finalmente unos teclados muy característicos. Una explosión de música en directo en definitiva, que elevan a la canción hacia un plano muy superior respecto a la original, con una banda tocando duro, y un Miguel haciendo un gran trabajo vocal, especialmente en el interludio previo al gran solo de flauta de Thijs van Leer. Tras ella, Buscando la luz pone algo de pausa, en una versión reducida respecto a la registrada en estudio. Una de las mejores canciones del tandem Rios-Gómez-Noguerol, que merecía haber sido interpretada en su totalidad, y uno de los momentos más emotivos del disco. Los estupendos apoyos vocales por parte de la banda se funden con la poderosa voz de Miguel, en un emotivo estribillo.
El blues del autobús, otro tema inédito hasta aquella grabación, ha quedado para el gran público como uno de los más conocidos del cantante granadino. Una bonita melodía de blues al piano, que da paso a una gran balada, con música de Víctor Manuel, ya por entonces muy vinculado al cantante granadino, arreglada por Narea y Gómez. La letra, amarga, es el reflejo de la dualidad que se produce en las grandes giras: por un lado, el cansancio de los largos viajes en bus, de los ensayos y los shows, y por otro, el lado bonito de la experiencia, esa extraña adicción adrenalínica que se siente al enfrentarse al público. El tema fue lanzado como segundo single del disco, y subió rápidamente en las listas de las canciones más radiadas.
Tras este tema se inicia la parte más vertiginosa del disco, que arranca con una mirada nostálgica. El Rio y Santa Lucía aparecen juntas en medley. La verdad, son dos temas emblemáticos que, al igual que Buscando la luz saben a poco en su versión reducida, pero para la historia queda la impresionante interpretación de ambos, especialmente de una Santa Lucía con nuevos arreglos de guitarra de Parsons, y con el bonito estribillo interpretado a medias por el cantante y su público. Justo después, Miguel anuncia la presencia de Salvador Domínguez, hombre clave en la trayectoria de Miguel Rios por aquellos días, coautor junto al granadino de Banzai y Reina de la Noche.
Su presencia en el show arranca con el riff de Ciudad de Neón, tema inicialmente incluido solamente en la versión del show en el viejo formato VHS. Los dos siguientes temas sí son ya puro Salvador Domínguez. Banzai arranca con un riff más sucio que el original. Hard rock guitarrero, con notas dobladas al estilo Thin Lizzy y las dos baterías echando humo, cada una por su lado pero en perfecta armonía. Letras apocalípticas, estribillo vertiginoso y de nuevo Miguel Ríos forzando al máximo sus cuerdas vocales. Banzai es, sin duda, el tema perfecto para convencer a quién no lo crea, de que en aquella época la música de Miguel Rios estaba a la altura de cualquier banda clásica de rock. Tanto en lo estilístico, como en la inmensa voz de un Ríos capaz de dejarse la piel en cada nota. Tras Banzai, un nuevo tema es presentado esa noche. Probablemente la canción más bella que Miguel haya tenido jamás la oportunidad de cantar, y decir eso cuando tienes un repertorio tan rtespetable es mucho. Reina de la Noche es perfecta, en todos los sentidos. Arranca con un riff hard para pasar a ser un medio tiempo perfecto, lleno de pulso y dramatismo. Una canción bonita y oscura a la vez, con precisos cambios de ritmo y una letra que tira de espaldas por su inmensa belleza.
Reina de la Noche
Enaguas hechas del bien y el mal
Reina de la Noche,
Déjame hacerte el amor
Que pronto sale el sol
El tema desemboca en un interludio cósmico, en el que Miguel pone su voz al servicio de la onírica experiencia de la muerte. Sí, la Reina de la Noche es la Parca, lo cual deja bastante perplejo a quien pudiera entender que estamos ante una canción de amor.
Que dulce confort después de ver
Mi vida como en technicolor
Las fotos de ayer como en un flash
Se agolpan en mis ojos y yo
Ya no estoy
La Reina de la Noche me amó
Y así me fui
Con la Reina de la Noche de aquí
A continuación, un bonito solo de guitarra de Salvador Dominguez deja a las claras la calidad, el brillo de una composición por la que no pasan los años. Simplemente sublime.

10 comentarios:
Más lectura para el que quiera.
Txema, como cultureta en ciernes me interesa tu opinión.
????
Vamos a ver, voy a comprarle el regalo a los lolos por su victoria en la liguilla 1X2. Ademas tengo que descontarnos los bordados de los baberos de los ganadores del higuito de oro (12 euros). Creo que nos quedaria por ingresar unos 10 euros en los fondos de la Peña (50+12+10=72).
Angie, lo compro en el Barcelo que tengo en frente de casa???? investiga si prefieres una empresa u otra (hay varias que lo hacen, tambien el propio Barcelo) y el sabado por la mañana os lo doy en el Tiro (si vais).
Lolo, Txema quiere ir al concierto, llamalo por si quereis ir junticos!!!
Hola chicos! Ya tenemos a la venta las entradas para el musical de fernando es el 23 de octubre a las 9 dura 2 horas cuesta 5€ solo y es lo recaudado para aldeas infantiles en haiti bueno se estan vendiendo como rosquillas así que para ir juntos decirme los q vais a ir para yo reservarlas decirlo lo antes posible vale! Ah! Es en el palacio de congresos
Magda cogenos dos que lolo tiene muchos ganas de verlo.
Ampi me da igual donde te venga bien.
lolo iria pero opera el viernes por la tarde y no sabe hastacunado asi que no creo.
se me ha olvidado ingresar ug!sorry mañana ingreso.
ok! guardo 2 y la de Jesus 3, porque yo no se si tengo que estar en organización, bueno porfa decidme los demas si vais a venir que luego no van a estar juntas y es un fastidio, es que quedan pocas de verdad, Santi, no me puedo creer que no vayas por lo menos tu, que el cuñaoooooo te mata!!!
Nosotros ya tenemos entradas!! Lina las ha reservado, lo que no sé es si estaremos juntos. Y después habrá que tomarse algo no?
Si el sábado hace bueno iremos al tiro a bañarnos, si no a lo mejor comemos en otro sitio. Pero si hay alguien más que quiera comer que nos lo diga y vamos.
Amparo tienes ya el horario de tus clases?
Que seriedad "Amparo", desde cuando, churri?
Por la noche nos confirmaron que los niños tienen clase de 13 a 14 en distintas pistas (3 y 4 creo) (ademas estan con un grupo muy apañao de compañeros, al menos son hijos de amigos). Yo no se nada, pero tengo un resfriado que no deja oir ni respirar nada!!! (que angustia!) por lo que no creo que yo vaya pero los peques y Jose sí.
ah! creo que ya no te puedes bañar (cerraron la piscina el 15, no????).
Magda, compranos las entradas a nosotros dos! y si no vamos por o menos contribuimos a la causa (le dejo al Largo el dinero en la oficina????).
Churri es verdad, no me habia dao cuenta, mejor Ampi!!! Nos dijo Antonio el martes que la piscina la cierran el domingo. Por cierto, cómo se llama la chica que estaba en el cumple que es familia vuestra y que es enfermera? Iba con un niño en un carrito y es rubia. Es por si me la encuentro, no me acuerdo nunca de los nombres.
Bueno, a mejorarse!
hola a todos! yo sigo con lo de las entradas, Soni ya me imaginaba que vosotros estariais con Lina pero por si acaso he preguntado ya miraremos donde estamos cada uno, Ampi, si quieres le puedes dejar el dinero en la ofi a Jesus y si no a ver si nos vemos antes no? otro dia y ya os doy las entradas a todos como querais hacemos, la verdad es que quedar todos es lo mas complicado que he visto...en fin otra vez mi pequeño está malillo ahora es un resfriado con fiebre lleva 1 semanilla en la guarde y ha pillado 2 cosas ya pero es normal, ademas el se lo pasa alli muy bien dice su seño.
Soni, que ganicas tengo de verte niña!!!! por lo menos ese dia del concierto (Dios mediante) es fijo.
Ah! por cierto los que no se han pronunciado los Porres porfa decidme si las cojo o no las vuestras, sino no tiene gracia luego cada uno en una punta.
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